Ponte ha llevado a cabo una nueva edición del Taller de Prevención de Adicciones en el instituto de Aguadulce (Sevilla), dirigido al alumnado de 1º y 2º de ESO del Colegio Maestro José Páez Moriana.
Tras la experiencia del pasado año, el programa vuelve a este centro consolidándose como un espacio de trabajo necesario para abordar, desde la reflexión y la participación, una realidad cada vez más presente en la vida de los y las adolescentes.
Un espacio para comprender las adicciones
Durante las sesiones, el alumnado ha tenido la oportunidad de reflexionar sobre diferentes formas de adicción que forman parte de su entorno cotidiano, como el uso excesivo de redes sociales y videojuegos o el consumo de vapeadores. También ha habido oportunidad de hablar sobre el consumo de pornografía.
https://asociacionponte.com/modelo-pibe/A través de la Metodología PIBE (Propuesta Integrativa Basada en Escenas), se ha generado un espacio donde los chicos y chicas no solo reciben información, sino que pueden explorar sus propias experiencias, identificar emociones y cuestionar creencias en torno a estas conductas.
Las dinámicas han permitido abordar preguntas clave:
- ¿Qué buscamos cuando recurrimos a este tipo de conductas?
- ¿Cómo influyen en nuestro bienestar?
- ¿Sabemos reconocer cuándo existe un problema?
- ¿Cómo podemos pedir ayuda o acompañar a otras personas?
La mirada de los jóvenes: una aportación clave
Una de las principales novedades de esta edición ha sido la participación en el equipo de intervención de jóvenes vinculados a Fundación Proponte.
En concreto, María, del grupo Transforma, y Álvaro, del grupo Actúa, han formado parte activa del desarrollo de las sesiones, aportando una mirada cercana, honesta y conectada con la realidad adolescente.
Su presencia ha facilitado un mayor nivel de identificación por parte del alumnado, generando un clima de confianza que ha favorecido la participación y el diálogo abierto sobre temas que, en muchas ocasiones, resultan difíciles de abordar.
Desde Asociación Ponte queremos agradecer al Ayuntamiento de Aguadulce y al equipo docente del centro su confianza y compromiso con el bienestar del alumnado.
Seguir generando este tipo de espacios es fundamental para acompañar a los y las adolescentes en un momento clave de su desarrollo, ofreciéndoles herramientas que les permitan comprender lo que viven y afrontar sus decisiones desde un mayor nivel de conciencia.

